No importa la edad ni cuánto sepa cada uno de ajedrez, todos pueden participar de este espacio: aficionados, jugadores destacados, novatos y también quienes jamás jugaron y quieren aprender.

Un tablero gigante y muchos partidos simultáneos permiten este juego tan entretenido como creativo y todos los valores que vienen con él: integra diferentes edades, géneros y clases sociales, estimula el desarrollo intelectual, la imaginación, la capacidad de tomar decisiones, el pensamiento abstracto, el cálculo matemático, el diseño de estrategias. Un juego ancestral, pero también una herramienta para la vida.