Con el fin de comprender el espacio que lo rodea –tierra, naturaleza, entorno, materia en evolución permanente- Johann Le Guillerm elabora un lenguaje, una gramática del movimiento y la metamorfosis.

El mundo es para él un volumen lleno de materia, cuya génesis ha querido aprehender para replicar su relación con el mundo.

Propone entonces una teoría metafórica del universo donde la partícula elemental es el punto.

El punto como el elemento más pequeño identificable, pero también como el centro que atrae y hace converger las miradas, punto de atracción de un circo circular.

Esa es la propuesta del proyecto: aprehender el mundo en 360°.

Creando nuevos léxicos, Johann Le Guillerm renombra el mundo que lo rodea firmando un verdadero manifiesto de artista que no se satisface con ningún punto de vista que haya experimentado previamente.