Distintos laberintos en gran escala realizados por artistas contemporáneos, nos acercarán al universo de Jorge Luis Borges.

Esta experiencia nos invita a vivir en carne propia una de sus grandes obsesiones y a redescubrir su obra plagada de universos paralelos, espejos, combinaciones espacio-temporales y senderos que se bifurcan. Un recorrido inclusivo y participativo que estimula el acercamiento a la literatura desde una experiencia lúdica.

Mariano Ferrante presentará una intervención que invita a recorrer y vivir la experiencia de caminar entre los colores y movimientos como si fuera una pintura.

Luis Terán (Buenos Aires, 1977): El artista partió de la idea de pensar un laberinto de un solo recorrido pero con entrada y salida por lugares diferentes. Como una metáfora de la vida, aquí la propuesta invita a atravesar múltiples sensaciones dadas a partir de las alteraciones espaciales y perceptivas: sentir que a veces las cosas parecen interminables, que hay lugares que se oscurecen y luego se iluminan y también la posibilidad de tomar distancia para reflexionar sobre lo transitado.

Inés Raiteri (Mar del Plata, 1963): Este laberinto está pensado a partir de cómo los niños observan y se relacionan con su entorno. La propuesta invita a los participantes a crear un mundo propio mientras exploran y se apropian de muchas maneras del espacio que transitan. Cada paso que se da aquí promueve el descubrimiento de posibilidades estéticas, emocionales y de encuentro con los otros.

Jorge Miño (Corrientes, 1973): Aquí el concepto disparador es la idea de la huella como identidad, como la expresión de la naturaleza. Este laberinto está realizado a partir del dibujo de la propia huella del artista que nos invita a pensar y transitar encuentros y desencuentros en un terreno que propone distintos caminos como opción.