12 de marzo

Concierto homenaje a Piazzolla

Con Horacio Lavandera, Julia Zenko y el Quinteto Centenario.

El escenario principal del Arco en Tecnópolis, sobre la General Paz, fue el lugar elegido para esta noche de homenaje y celebración al gran Astor Piazzolla, artista fundamental de nuestra cultura, un día después de la fecha en la que hubiera cumplido 100 años. La reconocida cantante de tango Lidia Borda estuvo a cargo de la conducción del evento, que fue transmitido en vivo para todo el país por el canal Facebook del Parque y a través de la plataforma Cont.ar.

El concierto inició con la interpretación del pianista Horacio Lavandera, quien deslumbró al público con las célebres Cuatro Estaciones Porteñas (“Verano Porteño”, “Otoño Porteño”, “Invierno Porteño” y “Primavera Porteña”), inspiradas en las composiciones del italiano Antonio Vivaldi. El multipremiado pianista culminó su presentación con una versión de “Libertango”, la obra más popular del compositor, símbolo de la libertad creativa propia del Nuevo Tango fundado por Piazzolla.   

En el intervalo, las pantallas del Arco proyectaron un video que relata la historia de la carta que le escribió Piazzolla a Carlos Gardel y que rememora su primer encuentro en un hotel de Nueva York en 1934, donde Astor fue a llevarle un regalo por pedido de su padre. Fue así como empezó la amistad entre ambos, que llevaría a Piazzolla, a sus trece años, a actuar en la película El día que me quieras (1935) y a realizar su primera presentación en vivo con la orquesta del Zorzal Criollo.

 

Luego fue el turno del Quinteto Centenario, integrado por Walther Castro en bandoneón, Javier Weintraub en violín, Emilio Longo en contrabajo, Benjamín Ciprian en guitarra y Julian Caeiro en piano y dirección musical. Junto a Horacio Cacoliris en percusión como invitado, el grupo ofreció una selección de las composiciones más memorables dentro del amplio repertorio de Piazzolla: “La Muerte del Ángel”, “Oblivion”, “Revirado” y “Escualo” y “Libertango”. Además, acompañados por la voz potente y singular de Julia Zenko, presentaron “Preludio para el año 3001”, “Chiquilin de Bachin” y “Los Pájaros Perdidos”, con letra de Horacio Ferrer, y “Siempre se vuelve a Buenos Aires”, escrita por la poeta Eladia Blázquez.

Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con la interpretación de “Adiós Nonino”, la obra que el músico dedicó a su padre Vicente luego de su muerte en octubre de 1959. Finalmente, Julia Zenko y el Quinteto Centenario se despidieron con “Milonga de la anunciación – Yo soy María de Buenos Aires”, la emblemática obra que formó parte de la famosa operita estrenada por Piazzolla y Horacio Ferrer en 1969. En el público, 400 personas de todas las edades distribuidas en “burbujas” ovacionaron a los músicos en el cierre de un concierto excepcional que trajo al presente composiciones de todos los tiempos, haciendo honor a la mayor ilusión que tenía Piazzolla: “Que mi música se escuche en el 2020 y en el 3000 también”.

El homenaje contó con la presencia del Ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer y la directora de Tecnópolis, María Rosenfeldt. Debido a las actuales condiciones sanitarias, el aforo fue reducido y hubo que reservar las entradas (gratuitas) en forma anticipada a través de la página web de Tecnópolis. Como todas las actividades que se desarrollaron en el Parque durante el verano, el concierto se realizó cumpliendo los protocolos de prevención, seguridad y distanciamiento social necesarios para garantizar el cuidado de visitantes, trabajadores y artistas.

 

 

 

 

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