9 de agosto

Ley Micaela: un compromiso de todas y todos

Un día como hoy, pero de 1995, nacía Micaela García en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Era estudiante de Educación Física y militante del Movimiento Evita. “La Negra”, como le decían sus conocidos y conocidas, llevaba a cabo actividades en los barrios de su provincia y también vinculadas a temáticas de género y diversidad. En 2015 había formado parte de la primera marcha de Ni Una Menos que se replicó a nivel nacional. Dos años después, el 1 de abril de 2017 fue víctima de femicidio en la ciudad de Gualeguay y su nombre se convirtió en bandera de muchas y muchos, y también en ley: la 27.499.

La Ley Micaela establece la capacitación obligatoria, permanente y transversal en perspectiva de género para la función pública de los tres poderes del Estado: ejecutivo, legislativo y judicial. Dada su obligatoriedad, quienes no se capaciten pueden obtener una sanción disciplinaria, tal como imposibilidad para ejercer puestos o cargos, entre otras. Su permanencia se debe a que las jornadas tienen la característica de ser continuas, son renovadas año tras año. Por último, esta legislación es transversal, porque todas las personas, independientemente de su puesto o cargo, deben capacitarse bajo los contenidos mínimos que establece.

 

¿Por qué es tan importante?

El femicidio de Micaela puso en evidencia la falta de formación en perspectiva de género por parte de los agentes del Estado, formación que no sólo logra hacer más efectivas sus intervenciones, sino que incluso puede salvar vidas. Sebastián Wagner, el agresor de la joven militante, contaba una condena previa por dos violaciones. Había sido beneficiado con libertad condicional pese a que los informes penitenciarios lo desaconsejaban. Un día antes del ataque a Micaela, un padre se acercó a una comisaría de Gualeguay con intención de advertir un intento de violación a su hija por parte de Wagner. Pero la denuncia no fue tomada: le pidieron que volviera el lunes. De haber sido considerada la denuncia, el agresor hubiera vuelto a prisión de inmediato.

Al menos 13 proyectos de ley ingresaron al Congreso Nacional a raíz del caso. Dos se unificaron y llegaron al recinto y el resto perdió estado parlamentario. El 19 de septiembre de 2018 se sancionó de manera unánime en la Cámara Alta, convirtiéndose en una ley transformadora que abona a la prevención, sanción y erradicación de las violencias de género, y que pone a nuestro país a la vanguardia en materia de derechos.

El Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad es el encargado de hacer efectiva su aplicación y de generar informes periódicos con índices cuantitativos y cualitativos, los cuales advierten sobre los cambios de comportamiento que generan las capacitaciones en las personas.

 

El legado de “La Negra”

A meses del femicidio, también se creó la Fundación Micaela García “La Negra”, integrada por Néstor y Andrea, papá y mamá, y personas cercanas a Micaela, con el objetivo de continuar con la tarea social que ella hacía en su provincia, ofrecer jornadas de sensibilización, entre otras iniciativas.

La Ley 27.499 invita a adherir en su artículo Nº10. Hoy todas las provincias y más de 500 municipios cuentan con la normativa, al mismo tiempo que todas las universidades nacionales y organizaciones civiles y empresas. Mientras se están trabajando más proyectos de ley para incorporar las capacitaciones en los sindicatos, en los medios de comunicación y otros espacios.

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